Foradia

“Maestro”

per Hiroshi Fujii

Solamente a Usted le puedo llamar con este nombre. Como le llamábamos sus discípulos Japoneses, Americanos, Alemanes, Franceses, Islandeses, entre otros muchos países.

Su nombre, José Luis González, allí en mi país, es conocido como Dios de la Guitarra.

hiroshi fujii

Hiroshi Fujii./

Recuerdo que nos decía Andrés Segovia,Si ustedes queréis aprender el sonido de la guitarra, diríjanse a José Luis González”. Estas palabras de Segovia pienso me estaban asegurando que no tenga dudas… y con gran diferencia. Su sonido és tan especial e inconfundible, fuerte, y tan suave como usted nos hablaba.

Fue hace 22 años cuando le conocí en el Conservatorio de Alcoy. No tenia ningún contacto de Usted, ni tampoco mensaje de recomendación de nadie, pero, me aceptaste como lo hacías con otros Japoneses.

Recuerdo un día por la tarde, yo estaba tan derrotado de todo, y me acerqué a donde usted estaba descansando, en el Bar Pasaje. Usted quería verme y le contara el que me pasaba, porqué yo no iba a su clase ultimamente… El maestro sólo me preguntó, “Qué tal tu vida, Fujii-San?”, yo esperaba otras palabras, más frías y de enfadado, pero Él, era tan grande y grande; y yo le dije, “No està mal mestre!”. Después de estas palabras suyas, yo recogí la fuerza de ir adelante y luchar por la vida. Nunca olvidaré aquel día.

El “Mestre” sabía muchísimas palabras japonesas, como “Shimpaisuruna” y quiere decir, no te preocupes. A mi y a los japoneses, nos la dijiste tantas veces…y ahora sé porqué Usted la decía. Usted siempre estaba pesando en los demás. Su corazón era para eso. Grande. Tenía un corazón tan grande que ya no podía aguantar más. También recuerdo que dijo su último médico después de fallecer “Creo que el no había dicho nunca lo que tenia…”

Quiero que sepa, que todavía hay personas que cuando hablamos de usted, no se pueden aguantar y empiezan ha salir las lágrimas, aun después del tiempo de su perdida. Por que usted las amaba tanto y tanto… Quiero tener un corazón como el de Usted. Grande y enorme, y cada vez que le conozco como era, más.

Hace 16 años, usted se fue a un viaje sin decir adiós, y vine desde Madrid para decirle adiós a Alcoy, donde Usted nació y vivió su vida. Me enteré aquel domingo por la mañana, estaba escuchando “El meu poble Alcoi” en una cinta que me dió un discípulo suyo, cantaba Ovidi, aunque yo no entendía bien valenciano entonces, “…Allí estàn riu ponts i fàbriques…” . No sabía por que yo estaba llorando, y cuando acabó la cinta, llegó la llamada de Shigueru desde Japón… No podía creer lo que me esta diciendo. Fue el día mas triste de mi vida.

El “Mestre”, el único sin duda, me dió tantas lecciones de vida, más que nadie; sin palabras ni gritos, pero eso sí, con todo el cariño y con mucho corazón. Si no es por usted yo no estaría ahora en Alcoy. Muchísimas gracias “Mestre”. Ojalá tomemos otra copa juntos, aunque sea solo una vez más.

Font: Publicació en El Gratis


Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *